Los grupos parlamentarios de Ciudadanos y PNV han presentado esta misma semanas sus respectivas proposiciones no de ley pidiendo la paralización del Real Decreto que impide prescribir medicamentos a los enfermeros. El Grupo Parlamentario Socialista hizo lo mismo la semana pasada, y se espera que más formaciones se sumen a lo largo de los próximos días.

 

Ciudadanos justifica su decisión “por las graves consecuencias que puede tener la aplicación del mismo sobre la atención a la salud de los ciudadanos”, según consta en una proposición no de ley que ha registrado en la Cámara Baja.

 

Así, el partido naranja explica que la entrada en vigor de esta norma establece que los profesionales de enfermería no pueden usar, ni indicar, un fármaco sujeto a prescripción médica si el médico no ha determinado previamente el diagnóstico y ha realizado la correspondiente prescripción para cada paciente.

 

Además, alerta de que, a fecha de hoy, no se cuenta con protocolos o guías de práctica clínica y asistencial aprobados a nivel nacional y publicados en el Boletín Oficial del Estado.Ciudadanos sostiene además que la vigencia de decreto afecta “directamente” a situaciones asistenciales como la administración de vacunas o protocolo de vacunación, la atención de las matronas en los partos de forma autónoma, el uso de cremas para curar heridas, quemaduras o úlceras por presión, la regulación de medicación a los pacientes crónicos en las consultas, entre otras.

 

La formación que lidera Albert Rivera señala que este decreto supone un “grave perjuicio” para todos los ciudadanos, los pacientes y el sistema sanitario en su conjunto, generando además una situación de incertidumbre e inseguridad jurídica para el personal de enfermería.

 

“El decreto fue modificado unilateralmente por el Ministerio de Sanidad en contra de lo que estaba consensuado con la Mesa de la Profesión enfermería y en contra de todos los consejeros de Sanidad que habían dado su aprobación (en concreto un total de 12 comunidades) y el rechazo en bloque de todos los partidos de la oposición (PSOE, C’s, Podemos, IU y UPyD)”, señala en la argumentación de la iniciativa.

 

Por su parte, el PNV ha solicitado la derogación del decreto porque, a su juicio,“se traslada al personal prescriptor la responsabilidad de toda la gestión de los pacientes con la consiguiente pérdida de agilidad asistencial y fractura de la colaboración tan necesaria entre profesionales”.

 

El Grupo Vasco, además, sostiene que el decreto “invade competencias según lo establecido en el artículo 18.1 del Estatuto de Gernika, que atribuye a la Comunidad Autónoma Vasca la competencia de desarrollo legislativo y ejecución de la legislación básica del Estado en materia de sanidad interior”. Por ello, asegura que “la actuación del Gobierno no puede impedir que la Comunidad Autónoma tenga un margen de actuación en sus funciones normativas”.

 

Por todo ello, el PNV considera necesario “revertir la situación e iniciar un nuevo proceso en el que se tenga en cuenta las competencias de las comunidades autónomas, cuente con el consenso profesional e institucional, y ponga en valor las competencias de los profesionales médicos y de enfermería principalmente”. “Una ley que mejore la sanidad, la prestación del servicio y la buena organización, y no una ley que apueste por formulaciones corporativas”, añade.

 

Share This
El teu navegador està desactualitzat!

Actualitza el teu navegador per veure aquesta pàgina web correctament. Recomanem utilitzar Google Chrome o Mozilla Firefox.Descarregar una versió actualitzada

×