Un 65% de las personas deprimidas con ideas suicidas dejaron de tenerlas al cabo de tres meses gracias a las medidas del proyecto INDI, un modelo de atención a la depresión pensado para los centros de atención primaria (CAP). Esto representa un 24% más de lo conseguido por los tratamientos habituales. Los datos surgen tras estudiar la evolución de 338 pacientes con depresión mayor de 20 CAP de Tarragona, una muestra significativa teniendo en cuenta
que, según las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística, Catalunya registró 537 muertes por suicidio en el 2013.
Los resultados del ensayo evidencian que “el suicidio está cargado de estigmas y falsas creencias y hay que tratarlo como la enfermedad que es”, dice uno de los impulsores del proyecto, Enric Aragonès, investigador del IDIAP (Institut d’Investigació en Atenció Primària) y médico de familia del CAP de Constantí (Tarragonès). 
INDI es un modelo para mejorar la atención a la depresión y se basa en la formación continua del personal médico, en cambios organizativos y clínicos en la atención primaria, en la relación entre los CAP y la psiquiatría y, sobre todo, en dar protagonismo a enfermería y en potenciar las capacidades del propio paciente.
 
VÍNCULO DE CONFIANZA
INDI “organiza y sistematiza medidas que, algunas, ya se aplicaban sueltas”, señala Aragonés, y detalla que se inspira en las muy estudiadas “alianzas terapéuticas" de Estados Unidos.
Se persigue crear un vínculo de confianza entre el personal sanitario y la persona que tiene ideas suicidas para que sea capaz de expresarlas y se deje ayudar.
“Para ellos, poder contar qué les pasa es una liberación. Sienten mucha vergüenza y se quitan de encima un peso muy grande. Les enseñamos, a ellos y a su entorno, que son enfermos y que no es culpa suya, que la enfermedad no se elige, se sufre”, resume Germán López-Cortacans, coautor del modelo INDI y enfermero en el CAP de Salou (Tarragonès).
Para los médicos, INDI ha diseñado sistemas de registros de datos para saber en todo momento el estado y la evolución de la persona.
También ofrece una guía clínica y algoritmos de decisión que enlazan esos registros con la terapia recomendada. Así, los médicos pueden afinar mucho mejor sus tratamientos.
Sin embargo, antes de usar estas herramientas científicas, los facultativos también tienen que despojarse de falsas creencias, señalan ambos investigadores. “El suicidio es un tema de muy mal tratar porque muchos médicos creen que si preguntan, incitarán a sus pacientes a dar ese paso, pero es totalmente falso”, desmiente Aragonès.
PARADOJA
Entre los afectados, es frecuente “pensar que la depresión es cosa de mujeres y que un hombre no puede mostrar jamás debilidad” o que “con fuerza de voluntad, todo se arregla”, apostilla el enfermero. Otra falsa creencia que INDI se ocupa de desmontar es “que exageran o que lo hacen para llamar la
atención. Si alguien se siente tan mal que quiere matarse, es evidente que necesita atención, pero porque sufre de verdad”.
"Paradójicamente, nos encontramos muchas veces con que quien necesita ayuda, no la pide, y quien no la necesita, reclama atención”, hace notar Aragonès.
Así, la tristeza o el duelo son reacciones normales a los reveses de la propia vida -una muerte, una separación, un despido-, pero no son un
trastorno clínico.
También se “suele banalizar la medicación, muchos pacientes son reticentes a tomarla porque piensan que irán dopados y no quieren,
pero otros creen que con una pastilla, lo arreglan todo y como no es así, se sienten frustrados”, relata Aragonès.
FORMACIÓN DEL PERSONAS SANITARIO 
INDI también ofrece pautas de formación al personal sanitario para que sepa identificar a las personas con riesgo de suicidarse y cómo tratarlas para conseguir que se sientan menos presionadas y logren abrirse.
La naturaleza de la medicina familiar y de proximidad de los CAP ya es de por sí una buena arma para combatir las tendencias suicidas.
“Aplicamos la política de puertas abiertas, el paciente sabe que puede venir siempre que nos necesite, que aquí estaremos”, agrega el enfermero.
El tratamiento y el seguimiento personalizado son claves para un colectivo tan vulnerable y complejo, con cifras de hasta un 75% de abandono de la medicación. “Les enseñamos que los fármacos tienen efectos secundarios, pero que pasan pronto; que tardan tiempo en dar resultado y que cuando lo dan, sobre todo que no los dejen”.
Enfermería tiene un papel clave para ayudar a las personas con depresión mayor a retomar las riendas de su propia vida. Una parte muy importante es crear o recuperar rutinas y controlar que no las abandonen.
PIJAMAS FUERA
“¡Pijamas fuera!”, exclama López. Ha perdido la cuenta de las veces que ha repetido esa frase. “Parece una tontería y no lo es, enseñamos que hay que levantarse de la cama, vestirse y cuidar de la higiene personal”. También implican a la familia en ese proceso y valoran el contexto en cada paciente.
El proyecto INDI se inició en el 2007 y ha ganado uno de los cinco premios a las mejores experiencias en la Jornada del Plan de Salud 2011-2015, celebrada recientemente en Sitges (Garraf) con 1.300 trabajos presentados por profesionales sanitarios.
No es una mera investigación teórica ni experimental, sino que en muchos de los CAP que han participado en el estudio ya aplican
algunos de sus elementos. “Es sencillo de implementar porque se basa en los recursos que ya tenemos, no en aportaciones extra”,
puntualiza Aragonès.
Los investigadores concluyen: “El suicidio es un problema de salud pública muy traumático, pero se puede y debe prevenir”.
Publicat en El Periódico 12/12/2015
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