LA PRESUNTA CAMPAÑA DE VACUNACIÓN FALSA DE LA CIA EN PAKISTÁN CONSTITUYE UNA GRAVE
MANIPULACIÓN DEL ACTO MÉDICO Y SOCAVA LA ATENCIÓN A LA POBLACIÓN

La utilización de la ayuda médica con fines militares amenaza seriamente la confianza en el personal de salud y
humanitario legítimo, crucial para conseguir y mantener el acceso a quienes más necesitan la asistencia

Nueva York, 14 de julio de 2011.- El presunto montaje, por parte del la Agencia Central de Inteligencia (CIA) del
Gobierno de Estados Unidos, de una falsa campaña de vacunación en Pakistán, con el fin de servir a su estrategia
antiterrorista, constituye un peligroso abuso de la atención médica, ya que amenaza una confianza en las agencias de
salud y los trabajadores humanitarios que es crucial para proporcionar servicios médicos esenciales a la población.
“Sea cierta o no la historia, la mera sugerencia de que se pudiera proporcionar atención médica a la población con un
falso pretexto socava la percepción pública de los verdaderos objetivos de la atención médica legítima”, señala el
presidente internacional de MSF, el doctor Unni Karunakara. “Ya es suficientemente complicado de por sí que las
agencias médicas y las organizaciones humanitarias accedan a las poblaciones que necesitan ayuda urgente y se ganen
su confianza, en especial en el caso de poblaciones ya escépticas sobre los objetivos de cualquier ayuda que les llegue del
exterior”, añade.

El uso engañoso de la atención médica también pone en peligro a quienes sí proporcionan unos servicios esenciales
legítimos. De hecho, la realización de un acto médico no terapéutico ni preventivo con el único fin de servir a objetivos
militares viola la ética médica, que exige actuar únicamente en beneficio de los pacientes y sin perpetrar daños.
La prestación de ayuda humanitaria imparcial requiere de la aceptación de todas las comunidades y partes en conflicto,
sean éstas gobiernos nacionales, movimientos armados de oposición, fuerzas internacionales e incluso grupos criminales.
En todo conflicto armado o en contextos altamente politizados, el acceso a la población sólo puede conseguirse
mediante acciones que demuestren que los trabajadores humanitarios actúan únicamente en interés de las personas a
quienes atienden.
“La falsa campaña de vacunación presuntamente organizada por la CIA constituye una grave manipulación del acto
médico”, señala el Dr. Karunakara. “Las comunidades vulnerables que, en cualquier lugar del mundo, necesitan
servicios esenciales de salud podrían lógicamente cuestionar ahora la verdadera motivación del personal médico y
humanitario. La consecuencia potencial es que incluso la atención más básica, incluyendo la vacunación, no llegue a
quienes más la necesitan”.

Médicos Sin Fronteras trabaja en Pakistán desde 1986, prestando asistencia médica gratuita a desplazados internos y
refugiados afganos, a víctimas del conflicto y a poblaciones con limitado acceso al sistema de salud. En la provincia de
Khyber Pakhtunkhwa y en la Áreas Tribales bajo Administración Federal (FATA, por sus siglas en inglés), los equipos
de MSF están presentes en los distritos de Kurram Agency, Hangu, Lower Dir, Peshawar, Malakand y Swat. La
organización trabaja también en las provincias de Baluchistán y Sindh.
Con el fin de garantizar la independencia de sus actividades en Pakistán, los fondos que financian los proyectos de MSF
en este país proceden exclusivamente de donaciones privadas realizadas por socios y colaboradores de todo el mundo;
MSF no acepta para los mismos financiación pública de ningún gobierno, agencia donante o de grupos con afiliaciones
militares o políticas.
Para más información: Cecilia Furió – 91 758 09 93 / 646 017 307 / cecilia.furio@madrid.msf.org

Nota de premsa

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